Además, El Mató un Policía Motorizado, Las Pastillas del Abuelo, Los Cafres y Juana Molina.

1
Otro día de cielo patrio para la segunda jornada del Quilmes Rock 2025. Así recibió la tarde al primer público que ingresó al predio de Tecnópolis. Cielo celeste apenas pintado con algunas nubes y una temperatura más cálida que el promedio otoñal de los últimos días. Claro que no hay que confundirse porque a medida que las horas avanzan, en Tecnópolis conviene estar al resguardo de un buen abrigo. Especialmente aquellos que van para disfrutar del festival hasta el final.
El Mató a un Policía Motorizado
De hecho, cuando el sol había caído, comenzaron a aparecer las camperas sobre el escenario y entre el público. A la hora de grupos como El Mató A Un Policía Motorizado que es, a esta altura, una banda de festivales y al mismo tiempo una banda que puede presentarse en un escenario principal y no otorgar demasiadas concesiones al evento. Pantallas en blanco y negro, las visuales lo-fi típicas de sus conciertos y Santiago Motorizado con una camiseta repleta de imágenes de Gabriel Batistuta. “Sábado”, “Un segundo plan” y “Diamante roto” fueron la tríada inicial. Después de “La noche eterna”, una de sus gemas indies que trascendieron el nicho, una buena porción del público coreó el nombre de la banda. Y entonces lo que siguió fue “Terrorismo en la copa del mundo”, con Nina Suárez (hija de Rosario Bléfari, homenajeada hoy en el Quilmes Rock) de invitada. “El tesoro”, “Yoni B” y “Chica de oro” fueron sobre el cierre los temas que mayor efecto tuvieron debajo del escenario. Con “Más o menos bien” como gran ausente de la lista, y como prueba de lo expuesto al comienzo de este párrafo, El Mató eligió cerrar su set con esa invitación catártica al futuro inmediato que es “Mi próximo movimiento”.

Dante Spinetta
Mientras caía la tarde, Dante Spinetta puso a bailar a todos aquellos que lo esperaban frente al escenario Quilmes, con un combo de canciones de su álbum Mesa dulce. “Rebelión”, “El lado oscuro del corazón” y “La movie” dieron comienzo a un set a puro funk, a cargo de una banda afilada, que acompañó a ritmo perfecto en cada tema como en una master class. “Gracias por estar acá. Aguante Buenos Aires. Vamos a funkear un poco más. Perdón que los pedales no me andan, pero vamos a darle así”, deslizó. Aquel problema técnico no le impidió seguir con el espíritu poderoso de su presentación. Continuó con “Starlight”, su lanzamiento más reciente y “Humo digital”, una pieza más antigua de su disco Elevado. Hacia el final, y como acostumbra a hacer en sus shows, invitó a su hija Vida a cantar “Olvídalo” y cerró su set haciendo participar al público de un enérgico instrumental.

Los Cafres
En el escenario contiguo, Los Cafres heredaron aquella energía bailable pero en un tono mucho más relajado, sumando al festival su cuota de roots reggae. Haciendo un paseo por distintos momentos de su discografía, fueron desde temas de discos de los noventa como “Suena la alarma” y “Es la música” hasta aquellos de los 2000, como “Aire” y “De mi mente”. “Tus ojos” y “Si el amor se cae” fueron los más acompañados por el público, en un set que se caracterizó por un clima cálido y festivo, llevado adelante con una particular soltura y cercanía hacia quienes disfrutaban del show.

El rock en todas sus formas
Pasado el mediodía todavía resonaba la buena apertura de esta edición. El set de Dillom, el show de Andrés Calamaro, los cruces a los que el Quilmes tiene acostumbrado a su público: Milo J apareció sobre el escenario PopArt para compartir una canción con Turf, Lali hizo lo propio para acompañar a Miranda! en otro show de gran producción que Ale Sergi y Juliana Gattas suelen ofrecer a ojos y oídos de sus fans. Hasta hubo Himno Nacional Argentino, a cargo de Flavio Cianciarulo, que estuvo acompañado por ex Combatientes de Malvinas.
La grilla del domingo dice que Flavio vuelve, pero con Los Fabulosos Cadillacs, que tocarán El Mató un Policía Motorizado, Las Pastillas del Abuelo, Ratones Paranoicos y que habrá un homenaje a Serú Girán, uno de los sets más esperados de esta edición.

FUENTE : LA NACION