El IPLA clausuró el lugar y sigue la investigación
“¡Pará, pará! ¿Por qué hacen eso? Mirá cómo lo dejaron”, exclamó espantado un amigo de un joven de 34 años que sufrió una brutal golpiza por parte de seis patovicas que brindaban servicios de seguridad en un local de Maipú al 700. La víctima permanece internada en un sanatorio por las lesiones que sufrió. La Policía, pese a que hasta el momento no se realizó denuncia alguna, está investigando el caso y el IPLA, clausuró anoche el lugar porque no tenía la habilitación correspondiente.
Nicolás Vega, empleado de la Caja Popular de Ahorros, asistió el viernes a “Zoo Selva Urbana”. “A él uno de los patovicas le aplicó un golpe de puño en la puerta del baño del local. De allí lo sacaron inconsciente a la vereda y lo dejaron tirado. Cuando intenté pedir explicaciones vino lo peor. Primero lo tomaron salvajemente del cuello y después, entre seis le pegaron sin piedad. Golpes de puños y patadas”, contó Guadalupe Vega, hermana de la víctima.
Según la mujer, hasta el momento los dueños del boliche no se contactaron con ellos ni siquiera para preguntar cómo estaba su hermano. “Vamos a solicitar que se actúe con rigurosidad porque no se puede tolerar situaciones como esta. Una patada en la cabeza a una persona que está tirada en el suelo no es un caso menor. Puede provocar la muerte”, finalizó.
Prensa Tucumán