En un acto interreligioso marcado por simbolismo y arte, el músico argentino interpretó su emblemático tema, generando una reacción profunda en el Pontífice y en todos los asistentes
León Gieco fue protagonista de un acto en el Vaticano frente al Papa Francisco que tuvo como cierre su interpretación de “Solo le pido a Dios”, una de las canciones más emblemáticas del cancionero argentino. Este lunes 21 de abril, en el que el Sumo Pontífice falleció, cobra una relevancia especial en el recuerdo de todos los que presenciaron ese conmovedor momento.
A principios del mes de mayo de 2023, en una ceremonia marcada por el simbolismo y la convergencia entre arte, espiritualidad y compromiso social, este evento formó parte del congreso “De Jorge a Francisco, de Argentina al Mundo”, organizado por el Instituto de Diálogo Interreligioso (IDI), en el Palacio Apostólico. Gieco, acompañado por su guitarra y su armónica, cantó desde la primera fila, a escasos metros del Papa Francisco, cumpliendo con el protocolo del Vaticano y logrando una cercanía física y emocional con el Pontífice.
El cantante explicó que fue “propuesto por AMIA para participar en el congreso, cuya finalidad era “poder contar desde una expresión artística —en este caso la música— todo el trabajo que viene realizando el *IDI desde su formación”*.

El escenario elegido fue el salón del Palacio Apostólico del Vaticano, y la canción interpretada no fue una elección casual. La organización del evento señaló que “Solo le pido a Dios” representó un mensaje capaz de tender puentes entre distintas expresiones religiosas y sociales, uniendo a representantes de la sociedad argentina en un contexto de fuertes divisiones internas.
Reacción del papa Francisco y de los presentes
La presentación de León Gieco tuvo un impacto visible en el ánimo del Papa Francisco y en el público que lo acompañaba. El Santo Padre escuchó la canción con “rostro serio y muy emocionado, al borde de las lágrimas”. La misma reacción se replicó entre muchos de los más de cien argentinos presentes en el auditorio, quienes tampoco pudieron contener el llanto al oír la interpretación
Al concluir la actuación, el músico y el Pontífice se dieron la mano, un gesto que quedó registrado en una imagen difundida por el propio artista en su cuenta de Instagram, acompañada por el mensaje: “Hoy viví una experiencia diferente y muy especial”. Francisco, que previamente había compartido palabras en defensa del diálogo interreligioso, se mostró especialmente conmovido por la letra de la canción. Su atención se mantuvo constante durante toda la performance, reforzando el carácter simbólico del momento.
FUENTE : INFOBAE
