Condenado por asaltar a una mujer y al marido que fue a reclamarle

El Ministerio Fiscal llevó a juicio al sujeto de 30 años por dos violentos hechos cometidos en octubre del año pasado en la zona sur de la capital. La mujer, que cayó al suelo mientras se resistía al robo, sufrió una grave lesión en el codo cuando forcejeó con el ladrón que le arrebató el celular.

En la jornada de ayer, miércoles 2 de julio, concluyó el juicio oral y público seguido contra Michael Alejandro Moya, acusado de protagonizar dos violentos asaltos el 21 de octubre del año pasado, en el barrio 260 viviendas, ubicado en la zona sur de San Miguel de Tucumán.


Las víctimas fueron una mujer de 31 años, a la que el malviviente le sustrajo con violencia su teléfono celular cuando esperaba el colectivo. Y el esposo de esta última, quien fue a reclamarle al acusado por el hecho y que terminó siendo amenazado con un arma de fuego. Minutos después había sido atrapado por la policía.


El caso fue investigado por la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos IV, que conduce Diego Hevia. Durante el debate oral que se extendió por cinco días, la fiscalía, representada por el auxiliar de fiscal Rogelio Rodríguez del Busto, logró probar la autoría de Moya. Como evidencia clave se ofreció el testimonio de la mujer que pudo reconocer al imputado.

“Yo había salido de mi casa a tomar el colectivo. Estaba en la parada conversando con otra señora cuando lo veo que se viene. Quiero guardar al teléfono, pero ya lo tenía encima y entonces quiero correr, pero caigo al piso. Él comienza a forcejear, mientras el otro chico que estaba con él le dice “si no te da el teléfono, pegale un tiro”. Ahí fue cuando en medio del forcejeo me dio un tirón muy fuerte que me sacó el codo de su lugar y me quitó el celular”, declaró la mujer.


El sujeto fue hallado culpable de los delitos de lesiones graves (primer hecho) y robo con arma de fuego, cuya aptitud para el disparo no pudo acreditarse, en grado de tentativa. La pena impuesta por el tribunal interviniente fue de siete años de prisión efectiva. Fuentes del caso señalaron que además Moya tenía una condena anterior de tres años de ejecución condicional cuya sentencia le será revocada, por lo que deberá cumplir una pena unificada cuyo monto será de 10 años de cárcel.

Los hechos

El 21 de octubre del 2024, a horas 06:30 aproximadamente, una mujer se encontraba en la parada del colectivo ubicada en el Barrio 260 viviendas, en frente de la Escuela Maestro Arancibia. En esas circunstancias se aproximaron el imputado Moya y otro individuo no identificado, quienes le exigieron su teléfono celular. La víctima se resistió al asalto e intentó escapar de la situación, pero cayó al piso. Fue en ese momento que Moya la abordó y, mientras la mujer sujetaba su teléfono, comenzó a forcejear con la misma con violencia, provocándole una luxación en el codo del brazo izquierdo, logrando apoderarse del teléfono y huyendo del lugar.


Luego, en horas de la tarde, cerca de las 18.30 horas, la mujer junto a su esposo se cruzaron con el malviviente, a quien la víctima reconoció como el autor del robo, en la calle López Mañan y pasaje Recoleta, del Barrio San Miguel. Ambos se acercaron al imputado y le exigieron la devolución del dispositivo, momento en el cual este último sacó un arma de fuego y les apuntó, exigiendo al marido de la mujer que le entregara su celular y huyendo con el aparato hacia un descampado.

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