Bajo el lema «Tus derechos, nuestra esperanza», en la sede del MPF se llevó a cabo un encuentro con instituciones de toda la provincia. El ministro Edmundo Jiménez resaltó la necesidad de “estar unidos para solucionar los problemas”.
El salón de usos múltiples (SUM) de la sede del Ministerio Fiscal fue escenario de una jornada en la que se reunieron más de 20 ONGs de distintos rincones de Tucumán que trabajan brindando ayuda a personas con discapacidad. El encuentro, encabezado por el ministro fiscal Edmundo Jiménez, fue ideado por el Equipo de Políticas Reparatorias del MPF con el objetivo de identificar las principales demandas y obstáculos que enfrentan las organizaciones de la sociedad civil en diversas áreas clave para su funcionamiento y sostenibilidad. La información recolectada, manifestaron los participantes, será utilizada para diseñar programas y acciones más acordes a la realidad del sector.
«Tus derechos, nuestra esperanza» fue el lema que se eligió en esta oportunidad, con la convicción de que cada derecho reconocido, cada reparación lograda, es una acción más para el fortalecimiento de los vínculos comunitarios: aquellos que sostienen y edifican una sociedad más justa.
“Trabajamos junto a las fundaciones, las organizaciones, las agrupaciones y a cada persona que cree que los derechos no se declaman: se construyen; y es este el momento de seguir construyendo esa esperanza”, decía una carpeta que se le entregó a los representantes de cada ONG.
La unión hace la fuerza
Como primera consigna, las instituciones se fueron presentando una por una y luego se realizó un diagnóstico grupal. A continuación, se expusieron las conclusiones ante el ministro fiscal, que se ubicó alrededor de los asistentes para dialogar con ellos. “Estando juntos es más fácil certificar el trabajo.
Tenemos que unir a la gente que puede ayudar y también reunirnos con las empresas. El tema es estar unidos y trabajar juntos para solucionar los problemas que se vayan planteando”, expresó Jiménez.
Reflexiones del encuentro
“Este espacio ha sido de escucha y sirvió también para confraternizar con otras instituciones que trabajan demasiado y comparten los mismos problemas”, dijo la profesora María Angélica Chávez, presidenta de la fundación FUNDEMI, que queda en Banda del Río Salí y trabaja con niños (de 2 a 18 años) con problemas de aprendizaje. “Hemos quedado en varios puntos, como ser el armado de una mesa de gestión a los fines de armar un proyecto en donde se puedan viabilizar todos los aspectos que cada institución presentó”, añadió para asegurar: “Me voy con sensaciones positivas. En estas instituciones lo que prima es la vocación de servicio y el amor”.
Por su parte, Elio Rodríguez, titular de la fundación Deportistas con Discapacidad Marcos Sotelo, del barrio Jardín, comentó: “Me pareció muy buena la iniciativa del ministro de haber convocado a todas estas instituciones, donde cada una planteó diferentes temáticas y necesidades. Uno de los tópicos comunes es el transporte. La mayoría de la gente con discapacidad necesita trasladarse por distintos motivos. En nuestro caso, los chicos que quieren hacer deporte no tienen medio para hacerlo, ya que no hay colectivos adaptados, y si los hay son muy poquitos. Las obras sociales no les cubre el traslado para hacer deportes (sí para rehabilitación). Otra necesidad en común es contar con un lugar físico para las sedes, algo de lo que carecemos la mayoría”.
Alejandra Argañaraz es la presidenta de la fundación Amigos de Personas Excepcionales, dedicada a la inclusión y ubicada en León Rougés. “Nos vamos esperanzados con buscar y encontrar soluciones juntos. Lo bueno es que todos tuvimos la empatía de coincidir. Me voy contenta con la jornada””, aseveró. Por último expresó que “el ministro se puso a disposición de hacer más charlas, de seguir, que esto no quede en una reunión, sino que nos unamos y sigamos trabajando en conjunto”.