Dos hermanos, de 18 y de 22 años, fueron acusados por el Ministerio Fiscal. La jueza actuante dictó el cese de la aprehensión y ordenó medidas de coerción de menor intensidad por 30 días.
A cuatro días de un violento hecho a punta de pistola en un local de quiniela del barrio Bernel en Yerba Buena, el Ministerio Fiscal a través de la Unidad de Robos y Hurtos II acusó a dos hermanos (de 18 y de 22 años) quienes se desempeñan como ayudantes de panadería. Por instrucciones de la titular, Susana Cordisco, la auxiliar de fiscal, Florencia Cocimano, los imputó por el delito de robo agravado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no puede tenerse por acreditada y en calidad de coautores. Al relatar las evidencias, la investigadora mencionó la declaración de un testigo y la existencia de dos videos aportados. Como último punto de la audiencia, Cocimano solicitó la prisión preventiva por 15 días y comentó que están siendo investigados en el marco de otro legajo (calificado como lesiones graves).
“El hecho resulta grave por la pluralidad de partícipes lo que aumenta el poder intimidatorio, anulando cualquier tipo de defensa por parte de la víctima. Fue cometido en horas de la noche aprovechando la nocturnidad para asegurar el éxito de su accionar y aprovechándose de esta vulnerabilidad”, expuso la representante del Ministerio Fiscal, quien recordó que el joven de 22 años ya posee una condena condicional. Al fundamentar el plazo, dijo que restan por producirse otras evidencias, entre ellas, una rueda de reconocimiento y el examen comparativo de los registros fílmicos.
Por su parte, la jueza actuante valoró las circunstancias objetivas esgrimidas por parte de la Fiscalía para sostener la calificación provisoria, sin embargo, les dictó el cese de la aprehensión y ordenó medidas de menor intensidad por 30 días, entre ellas, deberán firmar el libro de comparendo en la comisaría de su jurisdicción una vez por semana, junto con la prohibición de acercamiento a la víctima como al local, en un radio de 800 metros.
El ilícito
El sábado 8 de noviembre, a las 21:20 horas aproximadamente, dos hermanos se presentaron a bordo de una motocicleta (marca Keller de 110 cilindradas de color rojo) en el local de quiniela ubicado en el barrio Bernel de Yerba Buena. En esas circunstancias, uno de ellos se bajó e ingresó al lugar y mediante amenazas con un arma de fuego (de estilo 9 mm de color gris cromada) amenazó a la empleada del negocio diciéndole: “Quédate quieta, dame todo lo que tenés” y le sacó de la caja registradora la suma de $5.000 para luego salir y abordar nuevamente la motocicleta en la que arribaron.