Tras concluir el debate oral y público, la Justicia lo declaró culpable de robo agravado por el uso de arma e impuso la pena de cumplimiento efectivo pedida por la fiscalía. Había apuñalado a la víctima con una botella rota tras haber salido de la cárcel un mes antes.
El debate oral y público desarrollado en los tribunales del Centro Judicial Concepción concluyó con una condena contundente: Leonardo Luis Galián (29), apodado «Budy», fue sentenciado a la pena de ocho años de prisión de cumplimiento efectivo y declarado reincidente tras ser hallado coautor penalmente responsable del delito de robo agravado por el uso de arma. La sentencia hizo lugar de forma íntegra a la pretensión acusatoria sostenida por el fiscal Héctor Fabián Assad, a cargo de la Unidad Fiscal de Investigaciones Especializada en Delitos de Robos y Hurtos.
Emboscada en la Ruta 308
A lo largo de las audiencias del debate oral quedó plenamente acreditado el violento episodio acontecido el domingo 19 de octubre de 2025, alrededor de las 04:30 de la madrugada. La víctima (un docente), conducía su automóvil Volkswagen Gol Trend trasladando a su amiga hacia su domicilio.
Al avanzar unos 400 metros tras cruzar el acceso principal a Los Arroyos (en la zona rural de Los Alamitos, a la vera de la Ruta Provincial 308), el docente detuvo la marcha junto a un charco de agua sobre un camino vecinal para orinar. En ese paraje desolado, sin viviendas cercanas ni alumbrado público, dos sujetos en una motocicleta 110 cc desprovista de plásticos arribaron por sorpresa e impidieron que el conductor cerrara la puerta del auto, haciendo ademanes de sacar armas de fuego.
Durante el forcejeo, «Budy» Galián recogió una botella de vino vacía del pasto, la estrelló contra el marco de la puerta del automóvil y arremetió contra la víctima, le asestó una certera estocada en el abdomen (hipocondrio izquierdo) con el pico astillado y le propinó un fuerte golpe de puño en la nariz que le provocó hemorragia y traumatismos en el rostro.
Bajo amenazas de muerte, los delincuentes le arrebataron al docente su billetera con documentos, tarjetas bancarias, $12.000 en efectivo y las llaves del vehículo, además de un celular y una campera de jeans a su acompañante, antes de escapar en la motocicleta.
La identificación del imputado fue uno de los pilares del fallo condenatorio. En pleno asalto, Galián le dijo a su cómplice que no lastimara a la persona que acompañaba a la víctima, argumentando falsamente que eran «primos». Gracias a esa mención, la testigo recordó que el agresor había sido compañero de escuela de uno de sus hermanos en la infancia y describió un detalle: un tatuaje con forma de rosario que caía sobre el dorso de su mano izquierda.
Los informes médicos y antropométricos forenses confirmaron que Galián exhibe en el dorso de la mano izquierda dicho rosario con crucifijo y dos nombres. A su vez, en la rueda de personas en sede judicial, la acompañante lo individualizó como el autor de la agresión.
Reincidencia y cumplimiento efectivo
Al momento de fijar la condena, los magistrados ponderaron la nocturnidad, la indefensión de las víctimas en un camino rural desolado y la gravedad del daño físico provocado. Asimismo, se consideró su falta de reinserción social: Galián contaba con una condena anterior a siete meses de prisión efectiva cumplida el 20 de septiembre de 2025, volviendo a delinquir con extrema violencia.
Por estas circunstancias, la Justicia lo declaró formalmente reincidente y le impuso los ocho años de prisión de cumplimiento efectivo, ordenando su inmediato traslado a un establecimiento penitenciario para purgar la pena.