El fiscal de la Unidad de Homicidios I, Pedro Gallo, realizó su alegato de cierre. El próximo lunes tendrán lugar las palabras finales de Diego Zerda y la sentencia del tribunal.
Este viernes, 23 de octubre, tuvieron lugar los alegatos de cierre en el marco del juicio contra Diego Zerda (33), acusado por el delito de instigación al suicidio en perjuicio de Karla Robles (27) en concurso real con el delito de amenazas simples hacia el hermano de la víctima.
El fiscal de la Unidad Especializada de Homicidios I del Ministerio Fiscal, Pedro Gallo, acompañado por las investigadoras Carolina Brito Ledesma y Paula Ponce, reiteró en su alegato de clausura la pena de seis años. Al sostener la calificación, Gallo mencionó dos puntos centrales: el dolo directo y el nexo de causalidad. Para la Fiscalía, el día del hecho (24 de octubre de 2025), Zerda tuvo en cuenta tres disparadores de la desregulación emocional de Karla: “atacar su autoestima, hablarle de brujerías y la seguridad de su familia”. A continuación, fue el turno de los representantes de la querella y de la defensa.
A lo largo de las nueve jornadas expusieron policías que intervinieron en la escena y peritos de informática forense del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), quienes se refirieron a los informes practicados a los tres celulares secuestrados. También fueron analizados registros fílmicos y capturas de pantalla (el imputado borró mensajes después del trágico desenlace y formateó el teléfono). El próximo lunes tendrán lugar las palabras finales de Zerda y la sentencia.
Los agravantes
El fiscal Gallo manifestó en su alegado que: “El imputado se aprovechó de un horario nocturno, a partir de las 01:00 horas, en que Karla tenía pocas personas para recurrir, incluso su madre estaba descansando. Obviamente estaba sola en su habitación y desde esa posición la hostigó cruelmente durante dos horas, esto eleva el contenido del injusto. Aquí hubo un plus de prolongación y de sufrimiento para la víctima. Zerda no sólo instigó al suicidio a Karla incluso, le mandó un mensaje al hermano amenazándolo de muerte a él y su familia, lo que eleva el contenido del injusto. La propia víctima ya le venía diciendo que la estaba instigando al suicidio (al decirle matate) pero siguió y siguió. Hubo un sometimiento en un contexto de violencia de género con una historicidad de padecimiento. Zerda se aprovechó de la recepción cálida que inicialmente le dio la familia Robles para, primero, instigar a Karla y después amedrentar a su cuñado. Procuró que este hecho quede impune borrando mensajes y formateando su teléfono celular”.
“Otro agravante es la extensión del daño causado, fue la muerte de una joven que tenía toda la vida por delante. Con 27 años estaba a punto de recibirse de fonoaudióloga, además, llevaba adelante un emprendimiento de ropa y manicura en la casa”, añadió el Fiscal quien pidió la prórroga de la prisión preventiva (dividida en dos partes: por tres días hasta que se conozca la sentencia, y en caso de condena se extienda la medida de coerción más gravosa por cuatro meses).
La teoría del caso
Según sostiene la acusación, desde el 2022, Zerda ejerció violencia física y psicológica en contra de Robles, con quien mantuvo una relación de pareja durante cinco años aproximadamente, manifestándole en distintas oportunidades palabras hirientes y amenazas. Con este accionar sistemático, el acusado convenció y persuadió intencionalmente a que la joven se quite la vida. En razón de ello, el 24 de octubre del 2025, a las 03:20 horas aproximadamente, en circunstancias en que la mujer se encontraba en una habitación trasera de su domicilio se ahorcó con una soga desde la estructura de la ventana de su dormitorio, falleciendo por asfixia mecánica por ahorcadura. Ese mismo día, a las 04:17 de la madrugada (a pocos minutos del deceso de quien era su pareja), el imputado envió vía WhatsApp un audio a la línea perteneciente al hermano de Robles con la intención de amedrentarlo y amenazarlo de muerte.