Campeonato Federal del Asado: el ganador fue el representante de Formosa

El vencedor fue Héctor Germán Caballero, un maestro de las parrillas que nació hace 32 años en la localidad de Clorinda.

Este lunes 19 de junio, la Ciudad de Buenos Aires se convirtió en el corazón del mundo parrillero de 10 a 18. Es que sobre la Avenida 9 de Julio, entre Corrientes y Avenida de Mayo, se llevó a cabo el Campeonato Federal del Asado. Así, a lo largo de cinco cuadras, la emblemática avenida porteña reunió a cocineros de las 23 provincias del territorio nacional y de CABA para consagrar al mejor parrillero del país.

Los finalistas de esta edición fueron los representantes de Entre Ríos, San Juan, Buenos Aires, Formosa, Chaco y Salta, quienes en la etapa final debieron cocinar durante una hora tira de asado, chorizo, morcilla, medialuna de vacío y verduras.

Tucumán dijo presente en el certamen. Julio Leonardo Boucou, de Yerba Buena, fue el representante de la provinia, quien estuvo cerca de llegar a la final. 

«Quedé en la semi final ….muy duro todo; pero me llevo lo mejor haber vivido un experiencia única. Y saber que llegué lejos a la par de muy buenos cocineros», contó Boucou. 


El vencedor fue Héctor Germán Caballero, un maestro de las parrillas que nació hace 32 años en la localidad de Clorinda, provincia de Formosa. Según cuentan, cuando solo tenía 6 años dejó su lugar natal para trasladarse a General Lucio Mansilla, al sur de la provincia y en la rivera del Río Bermejo. Tan solo un año más tarde, dio sus primeros pasos en la gastronomía, ayudando a sus padres, Bety y Mingo, en la elaboración de panificados y comidas típicas para vender. Ese fue solo un comienzo que hoy, en medio de este reconocimiento, lo encuentra trabajando en su emprendimiento familiar: Madretierra Gourmet.

Hoy, con más de 13 años de experiencia, logró vencer a otros 23 maestros de las parrillas. Antes de alzarse con este premio, Germán confesó: “El orgullo que me provoca representar a Formosa en este prestigioso torneo no me entra en el pecho. Llego ansioso y con el corazón en la mano, para entregar lo mejor de mí”. Y así lo demostró en sus platos iniciales: con una bondiola de cerdo (a punto), unos riñones a punto y un lomo de surubí (como plato regional elegido) y en los finales: con una tira de asado, chorizo y morcilla, y medialuna de vacío, todos sacados en su punto.

Fuente: infobae

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