Gimena Fernández, la ex pareja que Miguel Eduardo Figueroa, con quien llega como coimputada al debate por el homicidio del adolescente Ramiro Ledesma, hizo uso a su derecho a declarar, tal como lo había adelantado en la jornada anterior.
Este miércoles 28 de febrero, en la tercera jornada del debate oral y público, Fernández prestó una extensa declaración que se extendió aproximadamente por una hora, aportando su versión de los hechos ante la atenta mirada de todas las partes en el debate.
Como primer punto, dijo haber sido víctima de un engaño por parte de Figueroa. De acuerdo a su relató, “Miguelón” no le dijo que iban a matar a Ledesma, sino a cobrar una deuda.
Luego, fue más allá, si narró que no sólo fue víctima de violencia de género por parte de su ex pareja sino que además, el mismo la mantuvo privada de la libertad durante cinco meses.
Otro testimonio a destacar fue el de un policía que estaba abocado a la captura de los sospechosos. En ese sentido, contó que recibió una llamada de “Miguelón”.
“Yo soy el que buscás”, le habría manifestado el evadido al uniformado en esa comunicación que quedó grabada por los investigadores que estaban abocados a detener a Figueroa.
Durante esa llamada, “Miguelón” habría manifestado sus intenciones de ponerse a disposición de la justicia a cambio de que “sacaran a Gimena de la causa” y que si esto no ocurría “iba a matar a otros cuatro por el crimen de su hermano (Gonzalo Figueroa), antes de entregarse”.
Este uniformado también intervino en la captura de la joven Fernández, a quien interceptó cuando arribaba en un vehículo al domicilio de unos familiares, según contó.
Testigo experto
En la segunda jornada, este martes 27 de febrero, un experto en análisis de evidencia balística del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) del Ministerio Público Fiscal, señaló que a partir del material balístico secuestrado y analizado, se determinó que varios de los proyectiles detonados en ambos hechos fueron disparados por una misma arma.
“Se trata de un perito fundamental en la teoría del caso que nos da cuenta de las coincidencias que hay de los elementos balísticos de un juicio y del otro, con lo cual podemos ir llevando luz al tribunal de la teoría del caso que tiene la Fiscalía en cuanto esto se trata de un ajuste de cuentas anterior que llevó a la muerte del joven Ledesma”, señaló Ignacio López Bustos, como titular de la Unidad Fiscal de Homicidios I del Ministerio Público Fiscal. También destacó los testimonios de testigos presenciales que acreditan la participación de los imputados.
El caso
“Miguelón” fue considerado uno de los prófugos más peligrosos de la provincia, siendo capturado en Salta, a partir de una investigación del Ministerio Público Fiscal.
El lunes 26 de febrero comenzó el segundo debate oral y público en contra de Miguel Eduardo “Miguelón” Figueroa y; en este caso, también contra su ex pareja, Jimena Fernández, por el asesinato del adolescente de 18 años Ramiro Ledesma, quien el 13 de marzo de 2021 fue acribillado a tiros en calle Blas Parera al 500 del barrio Villa 9 de Julio.
Junto al fiscal López Bustos, actúa el equipo de la Fiscalía integrado por la auxiliar fiscal Julieta Molé, Nazarena Gramajo Caponio y Giuliana Ricciuti.
La Fiscalía ya adelantó que la calificación legal es por homicidio agravado por la intervención de dos o más personas y por el uso de arma de fuego, en calidad de coautor, y la pretensión punitiva es la de prisión perpetua.
El tribunal está integrado por los jueces Fernando Luis Zóttoli Ortiz, Federico Moeykens y Elizabeth Myriam Raddi.
Juicio I
Se trata del segundo debate que debe enfrentar Figueroa como acusado de homicidio en apenas 10 días. El viernes 16 de febrero de 2024, en la quinta y última jornada de ese debate, los jueces, por unanimidad, dieron por acreditada la teoría del Ministerio Fiscal, resolviendo condenarlo a la pena de prisión perpetua por el doble homicidio de Héctor Gabriel Amaya y Leonardo Josías Sepúlveda, hechos ocurridos el 18 de diciembre de 2020 en Villa 9 de Julio.
En esa oportunidad, la acusación pública fue encabezada por Carlos Sale, titular de la Unidad Fiscal de Homicidios II, quien intervino junto al equipo de investigadores de la Fiscalía.
Según la teoría de ese caso, el móvil de esos crímenes sería un cruento plan elaborado por Figueroa en venganza por el asesinato de su hermano Gonzalo Figueroa, ocurrido días antes.