El 30 de octubre de 1960 nació el ídolo de varias generaciones, un campeón popular que se formó en Villa Fiorito y conquistó al mundo
Un día como hoy, pero hace 65 años, nacía en Lanús Diego Armando Maradona. Por su inexplicable unicidad, su figura se convirtió en una de las más grandes e influyentes de la historia del deporte mundial. Consagrado como un ídolo que trascendió al fútbol y llegó a varias generaciones por su forma de ser, su relación con la pelota sigue resultando extraordinaria.
Cada 30 de octubre, Diego es y será recordado por los millones de fanáticos alrededor del mundo, a pesar de su dolorosa partida hace casi cuatro años en plena pandemia de Covid-19. El pueblo que tanto lo admiró no lo olvida, recuerda su exitosa carrera y rememora cada uno de sus grandes hitos deportivos.
Criado en la pobreza de Villa Fiorito, ascendió hasta ser el rey absoluto de Napoli. Hoy vive en la memoria del futbolero, el hincha que, sin importar haber coincidido en tiempo y espacio con el 10, mantiene vivo su legado y extiende su idolatría hacia las nuevas generaciones que llegan. Jamás olvidó de dónde venía, a pesar de que su agitada vida lo llevó por todos los rincones del planeta y le brindó lujos inimaginados. El amor por Maradona está hecho de todo eso y resistirá el paso del tiempo.
Gestor de hazañas y alegrías inolvidables, Diego supo poner el mundo a sus pies gracias a la magia que desplegaba con la pelota, que era acompañada por un carisma pocas veces visto. Su sinceridad lo acercó a la gente, que lo vio en la cima del mundo y también en la tristeza absoluta, pero nunca le dio la espalda.
El momento en que su estrella brilló con mayor fuerza fue en el Mundial de México, donde protagonizó una de las actuaciones más recordadas de la historia del deporte y alcanzó la cima, consagrándose campeón con la Argentina. Aquella tarde del 29 de junio de 1986, Maradona y la Copa del Mundo se fundieron en un abrazo eterno que quedó inmortalizado en la piel de miles de argentinos.
La Capital