Los asesinos recibieron, este jueves, condena a prisión perpetua.
Mauro Fleitas tenía 28 años. Hacía changas y tocaba la guitarra en la iglesia de su padre. Fue asesinado de 19 balazos mientras intentaba arrancar su moto. No tenía nada que ver con el conflicto.
Su muerte, ocurrida en Felipe Moré al 600 bis de la ciudad santafesina de Rosario, expuso el nivel de brutalidad en la guerra narco que enfrentó a bandas de Ludueña, Empalme Graneros e Industrial, y que dejó más de 30 muertos entre 2021 y 2022.
Los sicarios lo confundieron con un rival y lo acribillaron desde un Ford Ecosport. Fueron detenidos minutos después con dos pistolas y un subfusil Uzi. Hoy recibieron condena a prisión perpetua.
La Capital