En una audiencia celebrada hoy, 3 de julio de 2026, se convalidó un acuerdo de juicio abreviado pleno que dejó tras las rejas a un peligroso delincuente de la zona. Se trata de Víctor Marcelo Cuello, de 24 años, quien reconoció su culpabilidad en un hecho de robo y, debido a sus antecedentes, deberá cumplir una condena de ejecución efectiva.
El caso estuvo en manos de la Unidad de Investigación y Enjuiciamiento de Delitos de Robos y Hurtos del Centro Judicial Concepción, bajo la dirección del Fiscal Titular, Héctor Fabián Assad. Asimismo, el avance de la investigación y la recolección de pruebas claves permitió acreditar la autoría del imputado a pesar de las complejidades del caso.
El hecho
El asalto ocurrió el pasado 25 de julio de 2025, alrededor de las 00:30 horas, en la intersección de las calles Tomás Guido y Juan José Videz, en el Barrio 1º de Mayo II de la ciudad de Concepción. La víctima, se encontraba detenido en su motocicleta Honda Biz cuando fue abordado por Cuello. Tras exigirle sus pertenencias y ante la resistencia de la víctima, el malviviente levantó violentamente el baúl del rodado y sustrajo una riñonera que contenía documentación y la suma de $150.000 en efectivo, dándose a la fuga inmediatamente.
Pruebas contundentes
La fiscalía presentó elementos probatorios como el allanamiento positivo donde se secuestraron las prendas de vestir y la riñonera marca Nike que coincidían exactamente con las descripciones del hecho y las ruedas de reconocimiento donde| la víctima como un testigo clave reconocieron de forma positiva a Cuello en sede judicial.
Revocación y pena única
El Registro Nacional de Reincidencia reveló que Cuello ya contaba con una condena previa de dos años y siete meses de prisión de ejecución condicional dictada en agosto de 2023 por delitos de amenazas agravadas, violación de domicilio y desobediencia judicial. Al haber cometido este nuevo delito, antes de la caducidad total de los registros de aquella sentencia, la Fiscalía solicitó formalmente la revocación de la condicionalidad y la unificación de las penas.
Tras el reconocimiento liso y llano del imputado, se resolvió aplicar una Pena Única de tres años y siete meses de prisión de cumplimiento efectivo, ordenándose su inmediato alojamiento en el servicio penitenciario.