El imputado admitió su culpabilidad en el marco de un juicio abreviado acordado por la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos, del Centro Judicial de Concepción. Deberá cumplir tres años de prisión condicional, costear una reparación económica y entregar los bienes secuestrados.
A través de un convenio de juicio abreviado pleno, Alan Exequiel Rosales (26) fue condenado a la pena de tres años de prisión de ejecución condicional luego de confesar su autoría en dos asaltos callejeros y en ocho maniobras de defraudación con una tarjeta de débito sustraída a una de sus víctimas. La causa fue investigada y resuelta por la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos del Centro Judicial Concepción, bajo la titularidad del fiscal Héctor Fabián Assad, con la intervención del auxiliar de fiscal Alejandro Diéguez.
El acuerdo rubricado con la defensa técnica y homologada en sede judicial contempló la calificación legal de robo simple en dos hechos y defraudación mediante el uso no autorizado de tarjeta de débito en ocho oportunidades, todo en concurso real de delitos.
Los hechos
El primer ilícito ocurrió en horas de la mañana del 4 de septiembre de 2026 en Juan Bautista Alberdi. Una mujer que caminaba por inmediaciones de calle Marañón y avenida Sarmiento fue abordada por Rosales, quien se desplazaba a bordo de una motocicleta roja tipo 110 cc. Mediante ademanes intimidatorios y amenazas, el agresor la despojó de su cartera, la cual contenía documentación, $30.000 en efectivo y plásticos bancarios.
A partir de las horas posteriores al asalto, el acusado utilizó la tarjeta prepaga Mastercard de la damnificada para realizar extracciones de efectivo y transacciones en locales comerciales de Alberdi, Aguilares y Concepción por diversos montos, entre ellos la adquisición de un par de zapatillas por $192.000. La reconstrucción de estos movimientos, el aporte de cámaras de seguridad y registros fílmicos de los comercios permitieron identificar al autor.
El segundo asalto tuvo lugar el 11 de septiembre en inmediaciones de la Escuela San José, también en Juan Bautista Alberdi. En esa ocasión, el individuo interceptó en su motocicleta a dos jóvenes (una de ellas menor de edad), a quienes intimidó manifestando que les dispararía si no entregaban sus pertenencias. De esa forma, se apoderó de los teléfonos celulares de ambas damnificadas y se dio a la fuga.
Reglas de conducta y decomiso
Al reconocer llanamente su culpabilidad, se acordó para Rosales una condena de tres años de prisión en suspenso, sujeta a estrictas reglas de conducta por el mismo plazo, tales como la prohibición de acercamiento y contacto con las víctimas, someterse al control del Patronato de Liberados, abstenerse del consumo de estupefacientes o abuso de bebidas alcohólicas, y la prohibición de portar cualquier clase de armas.
Asimismo, el convenio fijó una reparación económica dividida en cuotas: $500.000 para la primera víctima, $300.000 a distribuir entre las dos jóvenes del segundo asalto ($150.000 a cada una. Finalmente, se dispuso el decomiso de la motocicleta Honda Biz empleada en los hechos y de las prendas y calzado secuestrados en los allanamientos.