El acusado fue juzgado mediante un juicio abreviado impulsado por la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos II, tras una investigación que incluyó la recepción de elementos robados y el violento intento de robo en una vivienda de la capital.
Este miércoles 18 de marzo, el Ministerio Fiscal expuso formalmente un convenio de juicio abreviado al que arribó junto con Enrique Alejandro Sosa y su defensa técnica. El imputado llegó a esta instancia procesal acusado de haber recibido elementos de procedencia ilícita y de protagonizar un intento de robo agravado en un domicilio particular.
Por el MPF intervino la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos II, a cargo de Susana Cordisco, quien fue representada en esta audiencia por el auxiliar de fiscal Ignacio Martucci.
Desde la Fiscalía señalaron la gravedad de las conductas atribuidas al imputado, destacando que, por un lado, recibió distintos elementos robados a sabiendas de su origen ilícito, afectando así el patrimonio de la víctima. Por otro lado, remarcaron la violencia desplegada en el intento de robo, donde incluso se utilizó un arma blanca y se puso en riesgo la integridad de un menor de edad.
Las partes acordaron condenar a Enrique Alejandro Sosa a la pena de tres años y cinco meses de prisión de cumplimiento efectivo. El imputado fue hallado autor penalmente responsable del delito de encubrimiento por receptación dolosa, en concurso real con el delito de robo doblemente agravado por el uso de arma y escalamiento, en grado de tentativa.
Durante la audiencia, el acusado reconoció su responsabilidad en los hechos, por lo que el juez interviniente resolvió hacer lugar al acuerdo de juicio abreviado y dispuso su inmediato traslado a una unidad penitenciaria.
La teoría del caso
Según la investigación, entre el 6 y el 11 de enero de 2026, Sosa recibió de una persona no identificada diversos elementos sustraídos previamente del domicilio de la víctima Luis Ricardo Pellegrini, ubicado en calle San Lorenzo 3457 de esta ciudad. Entre los objetos se encontraban herramientas, un cilindro de motocicleta y una caja fuerte violentada, entre otros bienes, los cuales el imputado recibió a sabiendas de su origen ilícito.
En tanto, el segundo hecho ocurrió el 15 de febrero de 2026, alrededor de las 4:00 de la madrugada, cuando Sosa ingresó a una vivienda tipo dúplex ubicada en calle Gorriti al 500, donde residía la victima junto a su familia. Para acceder, trepó por el techo de una propiedad lindante y forzó el ingreso por el lavadero.
Una vez adentro, se dirigió a la habitación del hijo menor de la familia, a quien amenazó con un cuchillo de cocina para que no hiciera ruido. Sin embargo, el propietario de la vivienda advirtió la situación, se enfrentó al intruso y, tras un forcejeo, logró reducirlo con la ayuda de vecinos hasta la llegada de la policía, evitando así que el acusado concretara el robo.