Condenados por amenazar a un vendedor ambulante

Pena de cumplimiento efectivo para el mayor mientras que para el más joven será de ejecución condicional. El primero ya contaba con antecedentes. Reparación económica. La investigación estuvo a cargo de la Unidad de Robos y Hurtos I del Ministerio Fiscal.

Dos masculinos (de 48 y 18 años) fueron condenados a través de un juicio abreviado por el delito de amenazas agravadas por el uso de armas, en perjuicio de un vendedor ambulante (24) de Alderetes. La investigación estuvo a cargo de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos I, que conduce María del Carmen Reuter. Durante la oralización del convenio, la auxiliar de fiscal Jessica Corti, indicó que la pena arribada es de un año y cuatro meses para ambos siendo de cumplimiento efectivo para Cristian Ariel Albarracín, apodado “Cheto”, y de cumplimiento condicional para el joven, alias “Bocachón”.

Entre los agravantes Corti mencionó que se trató de un hecho cometido a plena luz del día donde existía una problemática previa y una relación de vecindad. Albarracín ya contaba con dos condenas anteriores (la primera tuvo lugar en Capital Federal) y en la última había recuperado la libertad en noviembre del año pasado. Asimismo, ambos se comprometieron a resarcir el daño a través de una compensación económica al damnificado. En tanto, a “Bocachón” se le fijaron también reglas de conductas. Finalmente, y tras escuchar a las partes, la jueza interviniente mencionó que estaban dados los requisitos para homologar el convenio arribado que contó con la conformidad de la víctima.

La teoría del caso

El miércoles 4 de febrero de este año, alrededor de las 10:00 horas, fue que los acusados, previa distribución de tareas que cada uno realizaría, se acercaron a un vendedor ambulante, en la esquina de calles Rivadavia y España de Alderetes, y bajo amenazas de muerte y empuñando una “punta” de metal de 20 centímetros de largo lo amenazaron diciéndole que le iban a pegar. A continuación, la víctima por temor salió corriendo y dio aviso al personal de vigías de la ciudad de Alderetes quienes lograron aprehenderlos cuando aún tenían en su poder la punta utilizada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *