El imputado arrancó un televisor empotrado en la pared y sustrajo otros artefactos, pero fue reducido por vecinos cuando intentaba escapar por la Ruta 315. La pena fue resuelta a través de un acuerdo de juicio abreviado.
A través de un procedimiento de juicio abreviado, Gonzalo José Moyano fue condenado a la pena de dos meses de prisión de cumplimiento efectivo tras reconocer su culpabilidad en un hecho delictivo ocurrido a comienzos de mes en la localidad de Villa Carmela.
La causa estuvo a cargo de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos III del Ministerio Fiscal, conducida por la fiscal Susana Cordisco. En la audiencia correspondiente, la acusación fue llevada adelante por el auxiliar de fiscal Pablo D’Andrea, quien presentó los términos del convenio acordado entre las partes. La calificación legal atribuida y convalidada durante el proceso fue la de robo simple en grado de tentativa.
El hecho
El episodio tuvo lugar el pasado 2 de octubre de 2026, alrededor del mediodía. Moyano ingresó a una vivienda situada a la altura del kilómetro 7 y medio de la Ruta Provincial 315.
Una vez en el comedor del inmueble, el acusado ejerció fuerza física para arrancar de la pared un televisor LED de 32 pulgadas marca JVC, el cual se encontraba fijado mediante un soporte y tacos de fijación. De la misma habitación tomó además un parlante negro marca Aitech y unos auriculares de tono gris oscuro.
Interceptación vecinal
Con los elementos en su poder, el malviviente salió del domicilio e intentó huir a pie a lo largo de la calzada de la Ruta 315. Su maniobra fue advertida por una vecina que comenzó a pedir auxilio a viva voz.
Los gritos alertaron a dos residentes de la zona, quienes iniciaron de inmediato una persecución. Tras correrlo unos metros, lograron reducir a Moyano en la intersección de calle Los Ceibos, antes de Juan B. Terán, y lo retuvieron en el suelo hasta el arribo de los efectivos policiales, quienes procedieron a su formal aprehensión y a la recuperación de las pertenencias sustraídas.
Frente a la contundencia de las pruebas reunidas por la fiscalía, el imputado aceptó su responsabilidad material en los hechos, dando lugar a la sentencia condenatoria de cumplimiento efectivo.