Oscar Alberto Rocha, de 24 años, era pareja de la víctima. Enfrenta un requerimiento fiscal de prisión perpetua. La causa fue investigada por la Unidad Especializada en Homicidios I.
Este jueves 16 de abril se llevaron a cabo los alegatos de clausura en el marco del debate oral y público de la causa por el asesinato de Gabriela Mercedes Arroyo, de 25 años, ocurrido el 2 de enero de 2025 en el barrio La Costanera Norte de la Capital.
Por parte del Ministerio Fiscal actúa la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios I, a cargo de Pedro Gallo, quien es representado por la auxiliar de fiscal María José Agüero junto a Javier Gonzales Llonch.
En sus alegatos finales, la acusación pública sostuvo en contra de Rocha la acusación legal enmarcada en el delito de homicidio agravado por el vínculo y por haber sido cometido por un hombre en contra de una mujer mediando violencia de género, en calidad de autor. Asimismo, el Ministerio Fiscal expresó que pretende una condena con la pena máxima contemplada en el Código Penal, es decir, la prisión perpetua.
Finalmente, el tribunal integrado por María Valeria Mibelli, Eliana Karina Gómez Moreira y Guido Leandro Cattáneo dispuso un cuarto intermedio hasta mañana, viernes 17 de abril.
La acusación
El 2 de marzo de 2025, a las 09.30 horas aproximadamente, en circunstancias en que Rocha conducía una motocicleta Corven Energy, llevando de acompañante a su pareja y concubina, Arroyo, fue que al llegar a la intersección de calles Raúl Colombres y calle Principal (San Miguel de Tucumán) ambos cayeron al suelo, momento en que el acusado se levantó y empezó a zamarrear y propinarle cachetazos a la mujer mientras la insultaba. Tras ello, el sujeto logró subir a la víctima en la moto con ayuda de un transeúnte y continuó la marcha.
Al llegar a la intersección de avenida Circunvalación y calle Blas Parera, Rocha, valiéndose de una relación asimétrica de poder y sometimiento sufrido por la víctima en razón de su vulnerabilidad como mujer, con el claro propósito de ocasionarle la muerte, le propinó un codazo, haciéndola caer del rodado en el que circulaban.
En ese momento, descendió y comenzó a zamarrearla nuevamente, a pegarle trompadas, tomándola del cabello y golpeando con fuerza, en reiteradas oportunidades, la cabeza de la mujer contra el suelo, provocándole un traumatismo encéfalo craneano con fractura en la bóveda craneana, por lo que finalmente falleció producto de dichas lesiones a las 09:50 horas en el sanatorio Regional.