El tribunal explicó que no hubo pruebas suficientes para acreditar la coautoría y recomendó al MPF profundizar otras líneas investigativas mencionadas durante el juicio.
Los cuatro acusados por el asesinato del policía Víctor Emanuel Lazarte, de 22 años, fueron absueltos por el beneficio de la duda, según resolvió el tribunal que intervino en el caso. Las juezas señalaron que la coautoría atribuida a Rodrigo Villafañe (20), Agustín “Zapín” Tapia (20), José “Pinky” Vallejo (20) y Nahuel Suárez (22) no logró ser respaldada por las pruebas presentadas por la fiscalía durante el debate oral. Además, ordenaron que se profundicen las líneas de investigación que surgieron a lo largo del juicio.
El homicidio ocurrió el 10 de julio de 2023, alrededor de las 21.30, cuando Lazarte regresaba en motocicleta a su domicilio en el barrio Juan Pablo I. Fue abordado por al menos cuatro personas que se desplazaban en dos motos. Tras robarle el vehículo, uno de los asaltantes le disparó en el tórax y provocó su muerte.
Esa misma noche y durante la madrugada siguiente, 11 sospechosos fueron detenidos. Sin embargo, el fiscal de feria Carlos Picón formuló cargos solo contra cuatro de ellos. La causa luego pasó al fiscal Ignacio López Bustos y finalmente quedó en manos del titular de la Fiscalía de Homicidios I, Pedro Gallo, quien en septiembre de 2025 solicitó la elevación a juicio.
El debate oral comenzó el 27 de octubre. El MPF sostuvo que los imputados no solo participaron del asalto, sino que al advertir que la víctima era policía decidieron matarlo para concretar el robo. En los alegatos, el fiscal Gallo y el querellante Gustavo Carlino pidieron prisión perpetua por robo agravado en grado de tentativa y homicidio triplemente agravado.
Las defensas, a cargo de Romina Campero, Javier Lobo Aragón y Gustavo Morales, reclamaron la absolución de los jóvenes por falta de pruebas.
La jornada final
Ayer, en la audiencia de cierre, los acusados reiteraron su inocencia: “Que se haga justicia. Que se encuentre a los verdaderos culpables para que el alma de Emanuel Lazarte pueda descansar en paz”, expresaron.
Los padres de la víctima también hicieron uso de la palabra. “Mi hijo tenía toda una vida por delante… Le arrebataron todos sus sueños”, dijo su padre, visiblemente afectado. Su madre agregó: “El 10 de julio de 2023 mataron a Emanuel y una parte de mí se fue con él”.
Tras cinco horas de deliberación, las juezas Isolina Apás Pérez de Nucci, Isabel Méndez y Soledad Hernández dieron a conocer el veredicto. Méndez adelantó parte de los fundamentos y remarcó un punto clave: “Para condenar a una persona, la fiscalía tiene que probar su teoría del caso con pruebas de cargo suficientemente fuertes”.
Las pruebas bajo la lupa
Uno de los elementos más controvertidos fue el testimonio de Gonzalo Yapur, primo de la víctima y considerado testigo esencial. El tribunal concluyó que su declaración no permitió identificar con certeza a los acusados. “No vio las caras y no pudo precisar quién dijo cada frase. No se realizó un reconocimiento de voz”, cuestionaron.
La jueza Méndez también reprochó que el MPF no investigara publicaciones de redes sociales que señalaban a presuntos autores, ni citara a testigos presenciales que declararon inicialmente ante la policía pero no comparecieron en el juicio. Además, los análisis de geolocalización no fueron concluyentes y las pericias no detectaron partículas características de disparo en ninguno de los imputados.
La resolución y el mensaje a la familia
Finalmente, el tribunal absolvió a los cuatro jóvenes por insuficiencia probatoria. “No puedo afirmar que ustedes cuatro no sean los coautores. Lo que puedo afirmar es que no hay pruebas de que lo sean”, expresó la jueza Méndez al notificarlos.
Dirigiéndose a la familia de Lazarte, añadió: “No dejen de creer en la Justicia. Esta no es una sentencia sobre la inocencia moral de los imputados, sino sobre la falta de pruebas suficientes”. También instó a continuar otras líneas investigativas mencionadas en el debate.
Denuncian apremios ilegales contra uno de los absueltos
Tras el veredicto, el defensor Javier Lobo Aragón denunció que su representado, Agustín Tapia, fue agredido por personal del Servicio Penitenciario dos días antes de la absolución. “Lo golpearon sin motivo. Ya pedimos que se investigue. No solo estuvo preso injustamente, sino que recibió castigos durante todo este tiempo”, afirmó.
La Gaceta