El hecho ocurrió en Tafí Viejo, cuando el acusado intentó sustraer el celular a tres mujeres que se encontraban en la vía pública. No logró su cometido gracias a la intervención de un testigo que lo retuvo hasta la llegada de la Policía. La justicia resolvió otorgarle una suspensión de juicio a prueba (probation), que incluye tareas comunitarias, una reparación económica y el cumplimiento de estrictas reglas de conducta.
La Unidad Fiscal de Robos y Hurtos III, a cargo de la investigación, llevó a cabo una audiencia con el objetivo de avanzar en la causa penal contra un sujeto, imputado por el delito de robo simple en grado de tentativa.
Según la acusación, el encartado, mientras circulaba en motocicleta, abordó a tres mujeres con intenciones de sustraerles el teléfono celular. Sin embargo, un transeúnte que presenció la escena logró intervenir y retener al acusado hasta que arribó personal policial.
Durante la audiencia, la defensa del imputado propuso una suspensión de juicio a prueba, ya que el imputado no posee antecedentes penales computables ni ha sido beneficiado anteriormente con esta figura legal. El delito imputado prevé una pena condicional, lo que habilita la aplicación de esta salida alternativa.
La propuesta aceptada
Una reparación económica de $50.000, que será abonada a las víctimas en un plazo de cinco días hábiles desde la aprobación del acuerdo.
Tareas comunitarias durante seis meses, con una carga de dos horas semanales, en una institución social designada por la Oficina de Control de Acuerdos y Reglas de Conducta del Poder Judicial.
Reglas de conducta, como la fijación de domicilio, la prohibición de consumo de alcohol y estupefacientes, la prohibición de acercarse a las víctimas a menos de 200 metros, y el compromiso de someterse al control de la mencionada oficina judicial durante un año.
Tras analizar lo planteado, el Ministerio Fiscal emitió dictamen favorable, y el juez interviniente resolvió hacer lugar a la solicitud de suspensión de juicio a prueba.