Prisión preventiva por dos meses. En otro hecho imputaron a la cómplice quien tenía orden de captura y rebeldía. Investigan las Unidades Especializadas de Robos y Hurtos del Ministerio Público Fiscal.
Dos integrantes de la denominada “Banda de la Popy” (de 25 y de 30 años) estarán con prisión preventiva por dos meses. Ayer jueves, por la tarde, se llevó adelante la audiencia donde se formalizaron cargos a las mujeres acusadas por el delito de robo agravado en poblado y en banda, en calidad de coautoras.
El auxiliar de fiscal, Gabriel Veglia, por delegación del jefe de la Unidad Especializada de Robos y Hurtos I del MPF, Diego López Ávila, hizo alusión al allanamiento efectuado el pasado miércoles 28 de junio por la Brigada Capital en uno de los tres domicilios ordenados, más precisamente en Alderetes, donde se produjeron los hallazgos de elementos vinculados a la causa como ser: vestimentas coincidentes con los registros fílmicos del día del hecho (10 de junio del corriente año) y posteriores al mismo (al haber realizado operaciones de compra con la tarjeta sustraída a la víctima). También se secuestraron motocicletas divisadas en las filmaciones y electrodomésticos adquiridos, además, de un motovehículo que surge de un boleto de compra-venta del pasado lunes 26, sumado al hallazgo del posible celular del damnificado. Entre las evidencias, el investigador mencionó la denuncia policial de la víctima.
“Seguramente pusieron algo en la bebida”, relató el damnificado quien indicó que estaban acompañadas por un sujeto, aún no identificado, que se movilizada en una camioneta Ford EcoSport (cuya patente ya fue individualizada). Veglia señaló que, de acuerdo al tráfico de datos, el celular sustraído había sido utilizado. Asimismo, el representante del MPF se refirió al resumen de la cuenta en comercios de Banda del Río Salí y Alderetes. A raíz de este informe bancario, personal policial acudió a los distintos negocios donde solicitaron las cámaras.
“Utilizaron el posnet de la tarjeta coincidiendo con las características físicas y vestimentas de los registros fílmicos del domicilio de la víctima”, agregó el Auxiliar de Fiscal. Para finalizar, Veglia solicitó la prisión preventiva por dos meses, por los riesgos de fuga y entorpecimiento de la investigación. «En procesos anteriores cuentan con condena condicional de seis meses y a una se le ha unificado la pena a un año y tres meses de cumplimiento efectivo (donde se le revocó la condena condicional mencionada).
Debía cumplir la pena con dispositivo el cual se colocó, según el informe de Patronato, posterior al hecho del 10 de junio, por eso, no hay registro de movimiento pero sí evidenciamos una violación al cumplimiento de pena (que tenía con la modalidad de arresto domiciliario). El entorpecimiento es porque los consortes de causa aún no fueron identificados”, precisó. Entre las medidas pendientes, el Auxiliar de Fiscal manifestó el reconocimiento del celular sustraído, la rueda de reconocimiento (de ambas y de las prendas secuestradas -en el hecho y en los locales-), entrevistas a testigos, análisis de los videos y de los teléfonos celulares, además, de los análisis toxicológicos a la víctima.
A continuación, la jueza actuante hizo lugar a lo solicitado y dispuso el traslado de las hermanas a la Unidad Penitenciaria N°4.
Seducción, ingesta de bebidas y desapoderamiento
El 10 de junio del corriente año, siendo las 04:00 horas aproximadamente, dos masculinos salieron de un local bailable sito en avenida Siria al 1700 de esta ciudad capital acompañados por dos de las hermanas y otras personas aún no identificadas y se dirigieron a la vivienda de la víctima en la localidad de Las Talitas. Una vez dentro, las acusadas y otra femenina no identificada, previo acuerdo de voluntades, colocaron una sustancia en las bebidas con el propósito de anular la voluntad de los masculinos que se quedaron dormidos.
Aprovecharon esa instancia para tomar del interior de la vivienda la suma de $500.000, precisamente del interior de un ropero de su habitación, un celular y de una billetera (sustrajeron la suma de $50.000 y una tarjeta de débito -que disponía de un saldo de $240.000- y su DNI), para luego de unas horas darse a la fuga del lugar, llevándose consigo los elementos menciondos.
Aprehendieron a la prófuga
Previamente, se formalizaron cargos a otra de las integrantes (de 28 años, quien se encuentra cursando un embarazo de 33 semanas). El auxiliar de fiscal, Rodrigo Bilbao, por delegaciones del titular de la Unidad Especializada de Robos y Hurtos II del MPF, Pedro Gallo, la imputó por el delito de hurto, en calidad de coautora, por un hecho ocurrido el 7 de marzo del corriente año. Durante la jornada, Bilbao comentó que la encartada se encontraba con orden de rebeldía y captura desde el 10 de abril (cuando no fue habida en su domicilio de la localidad de Alderetes). Finalmente, el juez interviniente hizo lugar al arresto domiciliario.
El engaño
El 7 de marzo, a las 16:00 horas, cuatro mujeres, previo a compartir un evento en el parque 9 de Julio se hicieron presentes en un hotel de Las Talitas junto a la víctima, quien se encontraba en compañía de sus amigos. Luego de ingerir bebidas alcohólicas, los masculinos se durmieron, circunstancia que fue aprovechada por las acusadas para apoderarse de un automóvil particular de color gris, un teléfono celular, un kits de primeros auxilios, documentación y la suma de $8.000 para luego darse a la fuga con rumbo desconocido, con los objetos sustraídos en su poder.