Javier Eduardo Cardozo fue sentenciado a tres años y seis meses. Resarcimiento económico por el monto sustraído. Se le imputó también el delito de evasión. La investigación estuvo a cargo de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos I del MPF.
Por dos hechos, uno en marzo y otro en mayo del corriente año, Javier Eduardo Cardozo fue sentenciado a tres años y seis meses de prisión efectiva a través de un juicio abreviado. El auxiliar de fiscal, Gabriel Veglia, por expresas instrucciones del fiscal de la Unidad Especializada de Robos y Hurtos I del MPF, Diego López Ávila, oralizó el acuerdo pleno arribado entre las partes. El sujeto fue condenado por los delitos de robo agravado por el uso de arma cuya operatividad no pudo tenerse por acreditada, en calidad de autor, en concurso real con el delito de evasión en concurso ideal con el delito de lesiones leves, en calidad de coautor.
Al momento de relatar los agravantes, Veglia dijo: “Tuvo una condena anterior por un hecho del 2011, a tres años de ejecución condicional”. A su vez, el representante del MPF solicitó el reintegro de la suma sustraída al drugstore ($75.000). Entre las pruebas fueron contundentes los registros fílmicos que permitieron su identificación y determinar el auto en el que se movilizaba (Renault Fluence de color blanco). Finalmente, la jueza actuante hizo lugar al convenio pleno por lo que procedió al dictado de la sentencia condenatoria.
«Dame todo, abrí la puerta»
El viernes 3 de marzo del corriente año, siendo las 03:45 horas, en circunstancias que los empleados se encontraban atendiendo el drugstore sito en calle 24 de Septiembre al 1300 de esta ciudad capital fue que un automóvil Renault Fluence de color blanco se detuvo en la vereda del local, descendiendo del asiento del conductor un sujeto quien ingresó al comercio, compró $20 de chicles y se retiró, subiéndose al vehículo pero avanzando unos pocos metros para luego detener su marcha. Inmediatamente, desde el asiento trasero del rodado, descendió Javier Eduardo Cardozo, quien se acercó a la puerta del comercio y antes de ingresar, se colocó un casco de motocicleta de color negro.
A continuación accedió de forma violenta al local comercial extrayendo de entre sus prendas un arma de fuego, la cual remontó y apuntó a los empleados, diciendo: «Dame todo, abrí la puerta», siendo que en ese momento se le salió el casco y el barbijo. Al no poder ingresar por la puerta, este sujeto saltó hacia una abertura del mostrador por donde se atiende a los clientes y logró sacar el cajón de la caja registradora la suma de $75.000. Intentó nuevamente abrir la puerta del local pateando la misma y, al no poder lograr su cometido, se retiró del local llevándose la recaudación mencionada, subiéndose al automóvil Renault Fluence blanco donde lo esperaba el cómplice, dándose ambos a la fuga por calle 24 de Septiembre hacia el Este, para luego girar por calle San Luis con rumbo desconocido.
La fuga de la Comisaría
El jueves 11 de mayo, a las 01:30 horas, Cardozo se encontraba alojado en la Comisaría IV, cumpliendo prisión preventiva por 90 días junto a otros dos detenidos, en circunstancias que el cuartelero se encontraba ingresando comida al calabozo, procedieron a empujar la puerta con un colchón para desestabilizarlo. Uno de ellos comenzó a darle puntazos en el cuerpo (tenía colocado un chaleco antibalas) al tiempo que los otros se le abalanzaron de manera violenta. Logrando darse a la fuga por calle Eugenio Méndez pero Cardozo fue alcanzado a los pocos metros, causando de esta manera un perjuicio a la administración pública y al sargento.