El Equipo de Microscopía de Barrido Electrónico, que funciona en el Equipo Científico de Investigaciones Penales (ECIF), fue certificado por haber demostrado gran sensibilidad en la detección de las partículas y por su competencia técnica para emitir resultados optimizados, aportando confianza al procesamiento de datos.
En una prueba de aptitud internacional para la detección y clasificación de residuos de disparos de arma de fuego, el Equipo de Microscopía de Barrido Electrónico, que se encuentra en el Centro Científico René Favaloro de Investigaciones Penales, fue certificado por haber demostrado gran sensibilidad en la detección de las partículas y por su competencia técnica para emitir resultados optimizados, aportando confianza al procesamiento de datos. De esta manera, el Ministerio Público Fiscal de la provincia a través del Laboratorio de Química Legal y Toxicología Forense se posiciona entre los principales centros de referencia a nivel mundial. «El Laboratorio fue certificado en una prueba de calidad organizado a nivel europeo y en la cual han participado más de 100 laboratorios pertenecientes a distintos países y equipos científicos del mundo. El objetivo fue comprobar el nivel de optimización que tiene nuestra pericia a la hora de detectar residuos de arma de fuego por disparo. El contar con este microscopio de barrido electrónico representa un salto de calidad muy grande, es decir, un nivel de perfeccionamiento destacado”, afirmó el coordinador general del Equipo Científico de Investigaciones Penales (ECIF), Luis Germain.
“En el país somos reconocidos por otros Ministerios y organismos como pioneros en esta especificidad. Le agradezco al ministro público fiscal, Edmundo Jiménez, quien desde el inicio de su gestión ha destacado la importancia de invertir y de apostar a la tecnología para combatir la delincuencia y darle fruto a la investigación de esos hechos criminales. No solo alcanza con tener y adquirir tecnología sino que implica un perfeccionamiento constante y una dedicación permanente para estudiar, capacitarse y entender la evolución de la delincuencia. La inversión y la capacitación que hemos recibido es lo que nos está permitiendo dar estos saltos de calidad que se han visto reflejado en distintas causas penales y en juicios orales con un resultado claramente eficaz”, agregó.
La validación
La actividad fue organizada por la Red Europea de Institutos de Ciencias Forenses (ENFSI por la sigla en inglés). En total, alrededor de 100 laboratorios participaron y recibieron muestras de prueba idénticas (especialmente preparadas). Los participantes fueron instruidos para determinar el total de partículas de plomo, antimonio y bario usando sus métodos específicos de laboratorio para automatizar la búsqueda y detección de partículas de residuos de disparo de arma de fuego por Microscopía de Barrido Electrónico/Espectrometría de Energía Dispersiva de Rayos X (SEM-EDS, por sus siglas en inglés).
“Participamos de un test internacional para la detección y clasificación de las partículas. Fue un proceso largo avalado por la Red Europea de Institutos de Ciencia Forense. Participamos solo tres laboratorios de Argentina y estuvimos bien posicionados con los mejores resultados a nivel mundial. Se realizó un trabajo interlaboratorio que nos posibilitó demostrar la competencia técnica gold standard. Estamos bien posicionados (puesto 14) y eso nos deja muy contentos”, comentó Carlos Guido Sánchez, responsable del área de Microscopía Electrónica de Barrido Bioquímico del Laboratorio de Química Legal y Toxicología Forense del ECIF. “Este equipo, que está a punto de cumplir dos años, es el único en el país que está dedicado 100% a la ciencia forense. Además de contar con la última tecnología nos da la posibilidad de agilizar el tiempo. Antes, era un servicio que se terciarizaba, lo que significaba demora. Ahora, los resultados están saliendo en una semana aproximadamente. Fue un cambio enorme para nosotros y para las Fiscalías porque, de este modo, los procesos son más rápidos”, concluyó.